Celebración del Día de Muertos
Celebración del Día de Muertos en Oslo: Un Éxito de Colaboración y Tradición
Este año, la comunidad mexicana en Noruega celebró el Día de Muertos con tres eventos memorables que capturaron la esencia de esta tradición.
Empezamos el jueves en Posthallen, donde se colocó el altar de muertos en un espacio lleno de respeto y color. Amigos y familiares trajeron fotos de sus seres queridos fallecidos para honrar sus recuerdos en un acto conmovedor de amor y memoria.
Decorado con flores de cempasúchil, velas y fotos de los difuntos, el altar estaba lleno de elementos tradicionales que representan la conexión entre la vida y la muerte.
La gran fiesta se llevó a cabo el sábado en el barco MS Bjørvika, donde el ambiente estuvo lleno de energía, música y tradición.
La gastronomía fue protagonista, con Tommy Tortas, Tacos La Regia y Eden Kaker, quienes ofrecieron deliciosos platillos tradicionales que encantaron a todos.














A lo largo del evento, se llevaron a cabo varios concursos que avivaron la emoción de los asistentes. La competencia de calaveritas literarias tuvo tres participantes dedicados, y el ganador se llevó una hermosa canasta de productos mexicanos, cortesía de Kaktus Mat.
Eden Kaker también contribuyó con un delicioso pastel para premiar al mejor atuendo de Día de Muertos, haciendo de esta experiencia algo aún más especial.





Estos eventos no habrían sido posibles sin el generoso apoyo de nuestras marcas patrocinadoras. Tequila Patrón, nuestro patrocinador principal, junto con Jarritos y Cerveza Sol, aportaron un toque auténtico y esencial de México a nuestra celebración, ayudándonos a sentirnos más cerca de casa y a compartir nuestra cultura con la comunidad noruega. Es importante reconocer el papel de estas marcas mexicanas que no solo apoyan a la comunidad mexicana en Noruega, sino que buscan ser parte activa de nuestras celebraciones. Su presencia fortalece el sentido de pertenencia, permitiendo que mexicanos y noruegos vivan y experimenten nuestra cultura de forma auténtica, y demostrando un respeto y cercanía que fomenta un intercambio cultural significativo.






El afterparty nos regresó a Posthallen, un lugar que fue el cierre perfecto para una noche inolvidable, con un ambiente relajado y lleno de camaradería, realzado por la presentación especial de Quetzalli Meksikansk Folkedans Gruppe, quienes con su danza tradicional nos recordaron la belleza de nuestras raíces.








Gracias a la colaboración de todos los participantes y asistentes, el Día de Muertos en Oslo fue una celebración que realmente capturó el espíritu de esta tradición milenaria. ¡Esperamos con ansias la próxima celebración y agradecemos a todos por ser parte de este viaje cultural tan especial!